¿Contratar Un Locutor Profesional Online? (Versión Larga)

Si necesitas contratar una voz, lo que se conoce como Locutor, Voz en Off o Voice Over en inglés, para una campaña de publicidad, un curso de formación para tu empresa (e-learning), o un vídeo corporativo, quiero darte poderosas razones para apostar por un locutor online.

Suele ocurrir en este mundo digital e internet, y cada vez con más frecuencia, que necesites contratar la voz de un locutor para usarla en un vídeo corporativo de tu empresa o negocio, o para un anuncio en radio, televisión, tu web y, cómo no, YouTube.

Xavi Parellada LocutorPero ocurre que esa voz que tanto te gusta de las series de televisión o películas y que trabaja en estudios de doblaje profesionales, es prácticamente inaccesible, por su anonimato, por estar muy ocupado, estar muy solicitado, y cuando por fin das con él, normalmente a través del estudio de doblaje o una agencia, descubres que no suele ser tan barato como creías. Entonces te planteas contratar otro tipo de locutor con un precio más asequible, igual de profesional, y que trabaja como locutor online, generalmente freelancer, y que ha invertido una gran cantidad de dinero en crear un estudio de características profesionales en su casa, y que en muchos casos no tiene nada que envidiar a uno de doblaje profesional, donde graban tu serie favorita o la última película que viste.

Poderosas razones para contratar un locutor online

Pese a no contar con un estudio, digamos, estrictamente profesional, es decir, grandes salas de grabación, salas de mezcla, insonorización perfecta, equipamiento de primera línea y avanzado, etcétera, un locutor online también te puede ofrecer unos resultados muy parecidos, si no iguales, a los de un locutor que trabaja en estudios profesionales de doblaje.

Comenzaré por decirte que un locutor online no solo es un profesional de la voz, sino que ofrece varios valores añadidos. Por ejemplo, es un experto y gran profesional del software de edición de audio e incluso vídeo. ¿A que ya le ves algunas ventajas? De eso te hablaré más tarde.

Un locutor online profesional tiene como objetivo ofrecer al cliente unas grabaciones de audio de máxima calidad, y por ello, ha acondicionado un espacio de su casa, generalmente una habitación, para convertirla en su propio estudio de grabación, con los medios y limitaciones que ello supone, y mucha imaginación. Los micrófonos que usa son profesionales, y muy caros, y en la mayoría de los casos son los mismos que utiliza un estudio de doblaje. El micrófono lo complementa con equipos de calidad como interfaces de audio, amplificadores, monitores (yo tengo 4) y otros elementos de hardware en los que ha invertido, y sigue invirtiendo, mucho dinero. Y por supuesto, aislamiento e insonorización: espumas, revestimiento de paredes, moqueta… Incluso hay fabricantes especializados de cabinas de locución (booth) perfectamente insonorizadas, de diferentes medidas y características, hechas con extraordinarios materiales, que puede montarse uno mismo, en plan Ikea, y que cuestan miles de euros, desde 3.000 hasta lo que puedas imaginar. Todo lo que haga falta para minimizar el ruido que puede proceder del exterior (no es plan que en medio de la grabación se oigan los ladridos del perro del vecino o el autobús que pasa por delante de casa, ¿no crees?). Por cierto, no confundir insonorizar (soundproof) con aislar (isolate). Al insonorizar minimizo tanto como sea posible la entrada de ruidos procedentes del exterior, y al aislar lo que minimizo es que el sonido de la cabina de locución salga al exterior. Por ejemplo, la espuma ayuda a aislar y da un sonido cálido a la grabación y evita ecos, porque deja escapar poco sonido, pero su capacidad de evitar que entren ruidos externos (insonorización) es prácticamente nula.

Home-studio Locutor Xavi ParelladaY finalmente, el corazón del estudio, lo que hace que todo funcione; un buen equipo informático. Eso es vital. Un potente y rápido ordenador que no tan solo soporte el sistema operativo y el software más habitual y popular, como el editor de texto, navegadores de internet (Google Chrome sobretodo), aplicaciones como Skype, Facebook, WhatsApp y otros, sino programas imprescindibles para un locutor online, como los de grabación y edición de audio y vídeo profesionales o semiprofesionales. Da igual si es Mac o PC ya que cada uno tiene sus preferencias (yo por ejemplo soy de Windows). Lo importante es que sea tan potente como sea posible y siempre actualizado y con software especializado. Hay muchos programas gratuitos o versiones freeware o lite de programas profesionales, con algunas o muchas de las características del original deshabilitadas o limitadas, que son geniales y hacen su función perfectamente al inicio de la andadura como locutor online, pero con el tiempo, es inevitable dar el salto a las versiones Pro o completas, que son de pago, y no precisamente baratas, para ofrecer un mejor acabado de la locución y permiten una edición del audio más rápida y eficaz.

En definitiva, que no tienes por qué preocuparte por la calidad si te planteas contratar un locutor online. Incluso la mayoría, aunque yo creo que todos, te podemos ofrecer una muestra de unos pocos segundos (demo) de la locución que necesitas para que valores la calidad y profesionalidad que te ofrezco si me quieres contratar. De verdad, te vas a llevar una grata sorpresa contratando un locutor online.

Comunicación instantánea, rapidez, eficiencia, inmediatez, total disponibilidad

Los locutores online, al ser freelancers que trabajamos desde nuestro propio estudio (home studio, no me gusta usar la expresión estudio casero ya que suena a algo chapucero hecho con lo que tenemos más a mano), y que suele estar en nuestro propio domicilio, como la gran mayoría de trabajadores que trabajan a través de Internet, solemos estar en todo momento aquí, al pie del cañón y con total disponibilidad, lo que se conoce como 24/7 (24 horas al día, los 7 días de la semana, 365 días al año), con nuestras redes sociales (Twitter, Facebook, Instagram, Linkedin) y otros medios de comunicación más privados y confidenciales (Skype, Whatsapp, Telegram), además del correo electrónico o incluso el móvil, operativos, disponibles y conectados, aunque en mi caso silenciados, tanto en el ordenador como en el móvil (por si me pilla grabando cuando suena la melodía de turno, que siempre suele hacerlo justo en el momento de mayor inspiración o cuando por fin he dado con la entonación perfecta o el momento culminante y que mayor concentración precisa de la narración, que ya me ha ocurrido más de lo que quisiera, échale la culpa a Murphy y sus famosas leyes). Por ello acostumbro a ser muy rápido al atender y contestar al cliente y gestionar eficaz y eficientemente sus necesidades. Doy respuesta a los mensajes, presupuestos y disponibilidad al momento, o casi (podemos estar grabando y no ver el mensaje, o habernos tomado un pequeño descanso para tomar el aire e hidratarnos un poco, refrescar la voz o tomar nuestra infusión de erísimo). Además, suelo ponerme a trabajar para el cliente podría decir que inmediatamente (muy a menudo mientras estoy chateando y concretando el trabajo con el cliente, estoy repasando el guion que me ha facilitado) y suelo entregar el trabajo, encargo o demo el mismo día o en 24 horas, aunque esto lógicamente depende de su complejidad y características. No es lo mismo una locución de un par de frases de bienvenida para tu web que un vídeo corporativo de tu empresa de 5 minutos de duración, que además precisa que la locución y las imágenes del vídeo estén sincronizadas. Pero si descartamos los audiolibros, que suelen necesitar varios días e incluso semanas de trabajo, las audioguías o los e-learnings de larga duración, el resto de trabajos de locución los suelo entregar, como comentaba antes, el mismo día o en 24/48 horas. Con ello consigo que desde el momento en que te viene a la cabeza la idea de la locución y tienes listo el guion o texto, hasta que recibes el audio de la locución ha pasado muy poco tiempo gracias a mi completa dedicación al trabajo que estoy realizando exclusivamente para ti.

Por cierto, rara vez realizo más de un trabajo simultáneamente. Para mí el cliente es lo principal y merece que mis 6 sentidos (el sexto sentido es la inspiración) estén centrados únicamente en un solo trabajo. Esas raras veces en las que realizo varios trabajos simultáneamente, ocurren cuando estoy haciendo un audiolibro o trabajo largo, esos que pueden durar varios días o semanas. Entonces sí acepto trabajos de corta duración, los normales, los más habituales, ya que, aparte de que ni se me pasa por la cabeza decirle a un cliente que tardaré 15 días en terminar un trabajo que puede, y debe, estar listo el mismo día, además me va de maravilla, porque así cambio de “chip” durante un rato mientras hago tu trabajo, para luego retomar la grabación de larga duración que estaba haciendo con fuerzas renovadas y la mente despejada. Como un “reset”, vaya. Así que como locutor online tengo varias ventajas a las que seguro das mucho valor e importancia. Comunicación bidireccional instantánea, accesibilidad, total disponibilidad, eficiencia y rapidez en el resultado, y todo con una altísima calidad profesional al nivel de los mejores estudios de doblaje.

La tranquilidad de unos interesantes valores añadidos

Por nuestras manos pasan todo tipo de textos para locutar. Desde fantásticos y creativos guiones escritos expresamente para la ocasión, hasta espectaculares y maravillosas traducciones de textos escritos originalmente en otros idiomas, Xavi Parellada Locutorgeneralmente, que no exclusivamente, en inglés. Pero lamentablemente, también recibimos guiones espantosos, con errores importantes, frases mal construidas o palabras mal escritas, o traducciones hechas con un copiar y pegar directamente del Google Translator con cuatro correcciones para parecer que es una traducción de un profesional. También es bastante habitual ofrecernos un guion escrito en Español Latino Americano para una locución destinada al público español de España, lo cual es terrible, porque suelen contener palabras o frases que no son de uso común en España o cuyo significado puede ser diferente.

He ahí donde aparece uno de mis valores añadidos, y sin coste adicional. La pre-lectura o prueba de lectura, conocida en nuestro argot como proofreading. Consiste en una especie de ensayo que hacemos, normalmente sin grabar, para familiarizarnos con el texto al que nos vamos a enfrentar cuando estemos frente al micrófono, ahora sí listos para grabar. Así imaginamos cómo haremos la locución, las pausas, dónde iremos más rápido o más lento, descubrimos nombres de personas, palabras especializadas si las hay o nombres de marcas o productos, y podemos confirmar con el cliente cómo quiere la pronunciación, el ritmo, la velocidad y a qué debemos dar más énfasis o a qué parte dar más protagonismo. Por lo tanto, al hacer proofreading también comprobamos que el texto esté, ahí va otro valor añadido, ajustado (de ello te hablaré más tarde). Con el proofreading podemos detectar errores y sugerir al cliente la corrección, cambio o alternativas, o que nos aclare el sentido de una frase que para nosotros no tiene sentido, pero que a lo mejor en su mercado o sector tiene todo el sentido del mundo. Las correcciones obvias, tipo “abra el aplicacion” o “tuvo uno idea” las cambio sin preguntar porque es evidente que es un desliz al escribirlas o transcribirlas (“abra la aplicación, “tuvo una idea”), aunque hay clientes a los que no les gusta que les digas que el texto está mal o tiene faltas de ortografía o frases mal construidas, pero yo igualmente se lo comento al cliente, muy sutilmente, y que si le parece bien le informaré de todos los errores que encuentre. Esto es así porque la primera vez que informo al cliente de los errores es cuando detecto dos o tres a lo sumo, aunque aún no haya leído el guion entero. Si por ejemplo en un guion de 2 páginas, en el primer párrafo ya hay dos errores, la experiencia me indica que en todo el texto van a haber muchos más, por lo que esta práctica me permite saber cómo actuar con el resto del texto. Salvo algún caso excepcional, el cliente siempre ha visto con buenos ojos que me preocupe del correcto redactado del texto, sobre todo porque sabe, porque así lo hago saber desde el primer momento, y todos los locutores online por lo general tenemos esta norma, que las correcciones y regrabaciones, llamadas revisiones, son gratuitas (hasta un límite que marca cada locutor y el sentido común) siempre que el motivo de la revisión sea un error por mi parte (un nombre mal pronunciado, una palabra equivocada o que no acaba de entenderse, o un molesto ruido en algún momento de la grabación que yo no he detectado, por ejemplo). Pero si la revisión se ha de realizar por causas ajenas a mí, el locutor, se consideran como una nueva grabación o regrabación, y por tanto tiene un coste, es decir, hay que volver a pagar, generalmente un porcentaje del coste del proyecto original. Lógicamente si hay que volver a grabar el texto entero ese porcentaje será mayor que si se trata de un par de frases. Y si se trata de tan solo una o dos palabras… pues eso.

Y aunque te pueda sorprender, esto ocurre más a menudo de lo que piensas, siendo las causas más comunes:

  • Una mala y rápida traducción (el Google Translator ni es 100% fiable ni sabe leer el pensamiento, al menos de momento).
  • Un traductor no nativo, por ejemplo, sudamericano, que, pese a que suelen ser mucho más económicos que los de aquí, no harán una traducción perfecta para el público de España (a mí no se me ocurriría jamás aceptar traducir o crear un guion para el público argentino, por ejemplo).
  • Que una vez montado el audio en el vídeo, o bien le falta texto para que resulte un vídeo dinámico, o le sobra texto porque las imágenes no dan para más y el vídeo dura lo que dura, y el que se encargó del guion no supo ajustar el texto correctamente (se entusiasmó tanto con lo que estaba escribiendo que se pasó tres pueblos y ahora no hay manera de encajarlo) y hay que rehacer y acortar el texto (o pedir al locutor que lea más rápido, lo que no siempre es posible ni aconsejable).
  • Que nadie se preocupó de leer atentamente y repasar el guion antes de solicitar la locución con el fin de verificar que todo está correcto.
  • El cliente ha cambiado de opinión y prefiere otro estilo de texto, por ejemplo, menos corporativo y serio, y más alegre, animado y comercial.

He ahí ese otro valor añadido que te comentaba antes. Ajustar un texto es importante si la locución va acompañada de un vídeo o está limitada a los 20’’ de una cuña de radio o anuncio de televisión, y es aún mucho más importante si se trata de un doblaje (voice dubbing), que requiere una exacta sincronía de la locución con el original e interpretación, como en las series o películas, o se trata de poner la voz sobre la original del vídeo sin necesidad de una sincronía perfecta, oyéndose las dos voces, típico de muchos documentales, televentas y realitys, o una locución con sincronía labial que no precisa de interpretación (lipsync), o en vídeos internos explicativos de empresas, vídeos corporativos, vídeos demostrativos o e-learnings, así como audioguías. El abanico de casos es muy amplio.

Cuando un cliente me dice que una frase del guion tiene que caber en 6’’, otra frase en 10’’, otra en… ya me pongo a temblar. Es lo que yo llamo “el acordeón”. En la de 6’’ tienes que hablar a la velocidad del rayo, y en la de 10’’ también, pero resulta que en la de 8’’ has de ir más despacio porque la frase son sólo 7 palabras, y luego has de volver a acelerar en la otra de 6’’. Acabas loco. Este es un caso real y muy habitual, y la solución pasa por:

  • Reescribir el texto y ajustarlo correctamente
  • Arriesgarme a locutar (leer) muy rápido, como una taladradora, sin llegar a parecer un pitufín, pero sí un ansioso histérico al que casi no se le entiende nada.
  • Correr igualmente todo lo que puedo y modificar digitalmente luego la duración para que sea exacta mediante edición del audio por software, lo que se llama pitch, arriesgándote, ahora sí, a parecer un pitufo nervioso.

¿Cuál crees que sería la solución más lógica? Exacto, hay de todos los colores.

La mayoría de estos casos se producen por traducciones de un guion originalmente escrito en inglés y que ha sido traducido “casi” literalmente. Al pobre traductor le pasaron el texto original con una nota que decía “Traducir al español de España”. Y eso es lo que hizo, y muy bien, por cierto. ¿El pobre qué sabe de “ajustar” la traducción al “labial” o al “timing” del vídeo, que a lo mejor ni siquiera ha visto?

Ya tenemos un nuevo valor añadido, (y van…). Servicio de traducción y ajuste del texto. Entre el español y el catalán lo realizo yo mismo, que por algo ambas son mis lenguas nativas, maternas. Del inglés al español o catalán también suelo hacerlo yo cuando no es un texto muy largo, o lo delego a uno de mis colaboradores habituales cuando es muy extenso. Y entre cualquier otro idioma, francés, alemán, portugués, italiano, etc…, tengo mi red de colaboradores que lo llevan a cabo, todo supervisado por mí para asegurarme que el resultado final estará correctamente ajustado al trabajo de locución a realizar.

Todo lo hasta aquí expuesto me lleva a un nuevo valor añadido, la edición y montaje de vídeo, (la producción y grabación es un mundo en el que no me meto ya que es algo mucho más complejo y especializado, aunque si un cliente lo desea, puedo referirlo a una productora audiovisual de total confianza y profesionalidad para que le realice el trabajo). Por lo que, si un trabajo necesita ser sincronizado con un vídeo, me encargo de entregar, si así lo desea el cliente, el vídeo con el audio completamente montado, ajustado y mezclado, con música o sin, en el formato de vídeo que desee, que generalmente suele ser mp4 (o solo la pista de audio para que el equipo del cliente lo inserte en el vídeo)

Normalmente los trabajos de audio los suelo entregar impecables y listos para ser usados, en el formato de audio que el cliente escoja (mp3, wav, ogg, flac…) y con la frecuencia de muestreo y profundidad de bits que me pida, ya que las grabaciones de voz las realizo siempre en formato wav, 48 kHz, 32 bits y mono, y desde ahí puedo convertirlo al formato deseado, conservando siempre el “master” original en alta calidad. Además, son editados con herramientas profesionales, software de edición de audio especializado, para eliminar ruidos, chasquidos, los molestos “pops” y “ess”, respiraciones y otros sonidos no deseados. La mayoría los elimino manualmente ya que me permite un mayor control del audio y evito la pérdida de calidad del resultado final.

Un producto de calidad a un precio justo, razonable y personalizado

Estudio de Grabación LocutorPor tanto, un locutor online es barato, ¿no? No me gustan en absoluto las expresiones “barato”, “económico” o “caro”. Y es que creo que, en el mundo de los servicios profesionales, como es mi caso, depende de muchos factores, objetivos y subjetivos, el poder valorar si contratar a un locutor profesional online es barato o caro, y seguro que cada uno de los habitantes del planeta debe tener un concepto de ello diferente. Me explico. Pese a lo que pueda parecer, la voz tal cual, que te puede gustar más o menos, aunque es lógicamente un factor muy importante, no es el único o definitivo. Los registros de voz, la versatilidad, la reputación, la experiencia, la rapidez, la urgencia, la disponibilidad, la comunicación, la interacción, la accesibilidad, e incluso la empatía y la simpatía, entre otros muchos, son factores que decantan la balanza hacia un locutor profesional online. El sueño que yo tenía de pequeño, cuando me decían que tenía una voz bonita (hoy en día y de tanto en tanto aún me lo dicen) y que me podía dedicar a la radio, cosa que hice durante muchos años, es precisamente un valor subjetivo. Haz una prueba. En la próxima pausa publicitaria de tu programa de televisión favorito, presta atención a los anuncios. No te fijes en lo que venden, sino en la voz que te lo “vende”. Si hiciéramos una encuesta entre todos los que están leyendo este artículo respondiendo a la pregunta ¿a cuántos de ellos contratarías para tu próximo vídeo o trabajo de locución?, estoy convencido de que la media de todas las respuestas tendería al 20/25% de contratación. Es decir, si has visto 20 anuncios con 20 voces diferentes, contratarías a 4 o 5 de los locutores que has oído. Y lo mismo vale para las cuñas de radio. La razón de ello es que cada proyecto tiene una serie de características que lo hacen único, desde el presupuesto a la urgencia, pasando por la duración o la complejidad, sin olvidar las características que te he expuesto antes. ¿Te imaginas la voz en español de Tom Cruise o Tom Hanks en el vídeo que tienes pensado para tu web, explicando las ventajas de tu producto o servicio, en el que los que visitan tu web deben hacer clic en “solicita información aquí”? Yo tampoco, pero podemos soñar, que eso sí que es gratis, o tener un buen presupuesto y paciencia para recibir el trabajo terminado y poder presumir de contar con la voz del actor de doblaje escogido en tu web. Sería un puntazo, ¿verdad? Pero sobretodo, asegúrate de que el encargo que le haces está perfecto, que el guion está ajustado, sin errores, y las instrucciones de cómo quieres la entonación, el ritmo y la dirección artística están bien especificados, porque si has de pedirle una revisión por un error por cuestiones como las que te he contado anteriormente, el tiempo de espera puede dilatarse, y el coste aumentará. Y asegúrate de que el buyout (periodo de tiempo en el que un locutor cede los derechos de su voz grabada al cliente para que éste pueda usarla en radio, televisión o internet) ha sido correctamente negociado, ya que podrías llevarte una sorpresa al cabo de seis meses o un año.

Efectivamente los locutores online cobramos un buyout, que generalmente no aplicamos o ya está incluido, porque en el caso publicitario las campañas son temporales, puntuales y pasajeras, de unos 3 meses más o menos, y en el resto de casos se sobreentiende que es de “por vida”, ya que el uso que se da a un curso de e-learning es privado y no comercial (aunque es aconsejable revisarlo cada cierto tiempo), o en un vídeo corporativo de empresa su uso se limita al ámbito de la propia empresa, a su web o incluso a ferias especializadas. En el caso publicitario, si pasado un tiempo, el cliente decide volver a utilizar la misma grabación que se le hizo, porque la campaña le fue genial y quiere repetir la cuña del año anterior, generalmente sabe que debe comunicarlo al locutor y pagar un nuevo buyout que suele ser un porcentaje del coste original. Y generalmente lo hacen para así evitarse problemas.

Por tanto, ya vemos que el hablar de que un locutor online es barato o caro es bastante un sinsentido ya que el precio dependerá de tus necesidades. Y eso es lo que yo pregunto a mis clientes. Dime qué necesitas, cuándo lo necesitas, cómo lo necesitas y dónde lo vas a usar, durante cuánto tiempo y si es un trabajo puntual (y no volveré a saber de ti) o nuestra relación será duradera y frecuente, y contarás conmigo para más trabajos. Yo me encargaré de todo. Y si resulta que lo que te entrego no cumple con alguno de tus requisitos, no te preocupes que rápidamente lo vuelvo a hacer, y gratis, hasta que quedes satisfecho (revisión gratuita incluida). Pero recuerda que si lo tengo que repetir porque quién se ha equivocado es el cliente, entonces se trata de una nueva grabación y tendrá un coste (jamás superior al original). Y si se trata de un guion completamente nuevo, con una duración diferente y unas características diferentes, sin duda eso será un nuevo trabajo, ¿no?

Si crees que contratar a un profesional sale caro…

No, no voy a continuar la archiconocida frase. Prefiero quedarme con la frase atribuida al empresario norteamericano y uno de los hombres más ricos del mundo Warren Buffett: contrata a los mejores y déjalos hacer lo que saben. Si no, contrata a los más baratos y que hagan lo que tú dices.

Los locutores profesionales online dedicamos el 100% de nuestro tiempo a nuestro trabajo, a nuestros clientes y, además, nos divertimos, disfrutamos, nos lo pasamos bien. Es nuestra vida, nuestra pasión, nos entregamos en cuerpo y alma, es lo que mejor sabemos hacer y eso se nota en el trabajo que entregamos al cliente. Un trabajo hecho con ganas, ilusión, seriedad y profesionalidad, y eso repercute en la satisfacción del cliente, ya que cada vez que tiene un nuevo proyecto, vuelve a requerir nuestros servicios. Nos hemos ganado su confianza y respeto, y es una gran satisfacción y orgullo cuando fidelizamos a un cliente y repite una y otra vez.

Las valoraciones de los clientes y la reputación.

Lógicamente las opiniones y valoraciones de los clientes que nos contratan directamente son absolutamente privadas, ya que su grado de satisfacción lo manifiestan a través del correo electrónico, WhatsApp o teléfono, y suele darse el caso de que nos recomienden a otro cliente, lo cual es la mejor de las valoraciones.

En cambio, hay clientes que nos contratan a través de agencias intermediarias o webs especializadas de locutores en internet, y normalmente mediante un cásting o audición. Estas agencias nos proponen un trabajo, a cambio de un porcentaje o de una cuota fija, que nos pueden asignar si el cliente nos escoge de entre los demás locutores que han sido invitados a participar. En estos casos lo normal es que el cliente, si lo desea, manifieste su satisfacción una vez finalizado el trabajo mediante una pequeña encuesta que suele consistir en una valoración de hasta 5 estrellas y un pequeño comentario opcional. No es por presumir, pero en mi caso, generalmente mis valoraciones son de 5 estrellas, y alguna de 4 estrellas.

Hasta el momento no he tenido ninguna valoración inferior o negativa, que yo recuerde. En mi web puedes ver alguna de las valoraciones de mis clientes y de paso, descubrir alguno de ellos. No están todos, por supuesto, ya que la lista sería muy larga. Si deseas saber de primera mano las opiniones de otros muchos clientes, te sugiero que me solicites los enlaces a mi perfil en las webs de locutores a las que pertenezco y así podrás descubrir mi reputación, más que nada porque en la mayoría de estas webs nuestros nombres están ocultos, son ligeramente modificados, abreviados o camuflados al público para evitar que el cliente se salte a la agencia o la web y nos trate de contratar directamente buscándonos por internet o en las redes sociales.

Experiencia y veteranía, los ingredientes del conocimiento y sabiduría

La mayoría de locutores online somos profesionales con muchos años de experiencia en servicios de locución, en radio y televisión y/o en doblaje, que por la razón que sea, cada uno tiene su historia, un día decidimos explorar un mercado que hace unos años no existía, el de ofrecer servicios de locución por internet. La tecnología ha avanzado tanto que hoy es posible poner voz a un anuncio publicitario vía internet y que la grabación la realice un estudio ubicado en Alemania, Roma o Nueva York, o que algunas series de TV de conocidas plataformas las pueda doblar desde mi propio Home Studio, gracias al Google Chrome. Increíble, ¿verdad?

Además, me permite trabajar para casi todo el planeta, ya que los clientes me contactan y contratan desde cualquier país que puedas imaginar. Tengo clientes y colaboradores en España, por supuesto, Portugal, Inglaterra, Francia, Alemania, Italia, Holanda, Turquía, Japón, China, Canadá, Estados Unidos, Latinoamérica…

Antes de acabar, quiero recordarte que el hecho de que tengamos el estudio en casa no significa que tengamos pocos costes. Al contrario, tenemos bastantes costes y gastos.

Recuerda lo que te contaba anteriormente: hemos invertido, y seguimos invirtiendo, en mejorar nuestro estudio de grabación, en equipos, software, hardware, aislamiento, insonorización, nuestra web, presencia en internet, asociación y suscripción a colectivos, agencias y webs especializadas, colaboradores, formación y actualización de conocimientos, investigación de nuevos métodos, y café y agua, mucho café y sobre todo mucha agua para que nuestra voz y garganta estén perfectamente hidratadas y listas para afrontar una locución en cualquier momento. Y por supuesto, en sacarnos un sueldo para poder vivir de lo que nos apasiona y amamos: poner la voz a tu proyecto..

 Xavi Parellada Locutor Profesional

Si tú estás convencido, yo estoy listo.

¿Me contactas y me cuentas los detalles de tu proyecto?